Piso exclusivo en zona emblemática
Ubicada en una elegante finca Regia de 1930, en muy buen estado de conservación, esta propiedad combina el encanto histórico con el confort contemporáneo. La fachada del edificio conserva pinturas murales originales de principios del siglo XX, un detalle arquitectónico poco habitual que la convierte en una auténtica pieza de historia urbana y le aporta una personalidad única.
Situada en una segunda planta real, la vivienda cuenta con 84 m² perfectamente distribuidos. Dispone de dos dormitorios y dos baños completos, y ha sido reformada íntegramente con especial sensibilidad por los detalles originales. Se han restaurado y puesto en valor elementos tan emblemáticos como la volta catalana, la pared de obra vista y los suelos hidráulicos, conservando la esencia de la época e integrándola con acabados y prestaciones actuales.
La zona de día se presenta en un espacio diáfano que integra cocina y salón-comedor, aportando amplitud y luminosidad. La cocina está totalmente equipada con electrodomésticos de gama alta y diseñada para ofrecer funcionalidad sin renunciar al estilo.
Una propiedad con carácter, historia y mucho encanto, ideal para quienes buscan vivir en una de las mejores direcciones de Barcelona sin renunciar a las comodidades del presente.
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*Algunas de las imágenes ha sido generadas mediante inteligencia artificial con fines ilustrativos y de propuesta de decoración.
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Detalles de la propiedad
Características de la propiedad
- En trámite
Acerca de Dreta de l'Eixample
La deslumbrante joya de la Dreta de l'Eixample, Barcelona, irradia un encanto especial que cautiva a quienes se aventuran por sus calles llenas de historia y modernidad. Esta zona, situada en el corazón de la ciudad, ofrece una experiencia única que combina la elegancia clásica con una vibrante escena contemporánea.
Los orígenes de la Dreta de l'Eixample se entrelazan con la expansión urbanística de Barcelona en el siglo XIX, y desde entonces ha evolucionado hasta convertirse en un crisol de estilos arquitectónicos que reflejan su rica herencia. Edificios emblemáticos como la Casa de les Punxes y la Casa Calvet atestiguan la maestría de arquitectos que dejaron su huella en esta parte de la ciudad.
La Dreta de l'Eixample no solo es un escaparate arquitectónico, sino que también alberga un pulso cultural vibrante. Galerías de arte contemporáneo, tiendas de diseño y cafés con encanto llenan sus calles, creando un ambiente cosmopolita que invita a explorar cada rincón.










































































